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Descubre los beneficios de la hojalata, la materia prima de nuestros envases

Hoy te hacemos una invitación muy especial, descubre los beneficios de la hojalata. La hojalata es la materia prima con la que elaboramos nuestros envases y no la hemos escogido al azar. Tiene muchos beneficios y muy importantes, por este motivo, vamos a destacar los cuatro que nos parecen más significativos. Y que, además, marcan una mayor diferencia respecto a otro tipo de materiales que se usan en la industria del packaging como el cartón o el contaminante plástico. Perjudiciales para el medio ambiente.

Los 4 principales beneficios de la hojalata

Nada más aparecer, la hojalata se convirtió en un material muy popular. Su bajo precio y su gran cantidad de usos pronto lo convirtieron en imprescindible. Hoy, supone una gran alternativa para el sector del packaging porque es uno de los productos más ecológicos y reciclables que existen.

#1. El origen de la hojalata

La hojalata comienza a fabricarse en Alemania en el siglo XIV. En un principio, era tan solo una imprimación de estaño que se aplicaba sobre el hierro para evitar que se oxidara. Actualmente, existen diferentes tipos de aleaciones que dan lugar a la hojalata en función para qué vaya a ser utilizada. Puede no ser la misma hojalata la que se usa en la industria del automóvil que la que se usa en packaging ya que no se necesita que tenga las mismas cualidades. Eso sí, sus ventajas van a ser las mismas.

Normalmente, contiene acero y estaño. Al elaborarse principalmente con materiales reciclados, incluso con hojalata reciclada, su coste de producción es bajo y su impacto medioambiental también.

#2. Los beneficios de su uso

Se trata de un material económico, fácil de manejar y muy seguro, tanto para elaborar envases resistentes como para aquellos que están en contacto directo con los alimentos, algo fundamental para el consumidor. Protegen el contenido de golpes, pero también del calor o del frío excesivo. Evitan que se pierdan aromas y facilitan que el consumidor pueda abrir y cerrar la lata varias veces conservando muy bien todas las propiedades del producto.

Esto se nota, por ejemplo, en el café, el té o en el tabaco. Un envase de hojalata también puede impedir que entre en el interior del envase oxígeno. Si no totalmente, al menos en menor medida, manteniendo así los productos como galletas o bizcochos mucho más frescos.

#3. Los segundos usos para sus envases

Los envases de hojalata son muy atractivos para el consumidor porque pueden darles una segunda vida una vez que se termina el producto que contienen. Muchos compran un primer producto con envase de hojalata y luego compran otro tipo de envases más económicos para ir rellenando la lata en la que lo guardan para que se conserve mejor.

Además, muchas latas se convierten en objetos de colección o ya se venden con unas características pensadas para una futura reutilización, como, por ejemplo, para llevar lápices o para guardar los útiles de costura en el hogar.

#4. El reciclaje de la hojalata

Todos los envases fabricados en hojalata son reciclables. Se separan del resto de los metales gracias a potentes electroimanes y es triturada haciendo que, tanto el estaño como el acero, se separen en este proceso. Con el resultado final se puede elaborar nuevamente hojalata, con un ahorro estimado de un 70% de la energía y de un 40% del agua respecto a los costes de elaborar la hojalata de cero.

Pero también se puede utilizar el acero para los fines propios de este metal y el estaño para la producción de cobre. Estudios realizados en el año 2006 apuntan a que el 40% del acero que se utiliza en el mundo procede de la hojalata reciclada.

La hojalata puede reciclarse una y otra vez sin perder en absoluto sus propiedades y es el material que supone menor costo, tanto para su recolección como para el proceso de reciclaje, por lo que se considera uno de los más ecológicos.

Comparándola con el cartón, la hojalata tiene la ventaja de que tiene un ciclo de vida mucho más largo ya que los envases suelen reutilizarse varias veces antes de desecharse, mientras que los de cartón son de un solo uso. A veces, nada más llegar a casa, se quita el producto de su interior y se tira, como ocurre, por ejemplo, con el cartón de los yogures. Además, no pierde calidad en el proceso de reciclaje, mientras que el cartón solo puede pasar por este proceso un número limitado de veces.

Ahora que has descubierto los beneficios de la hojalata, seguramente entiendas por qué es un material tan utilizado para el packaging y por qué es el que hemos elegido en Eurobox para nuestros envases.

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