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La importancia de aumentar la experiencia sensorial de tus clientes con un packaging de metal a medida

¿Conoces la importancia de aumentar la experiencia sensorial de tus clientes con un packaging de metal a medida? El packaging de metal puede transmitir sensaciones que estimulan todos los sentidos, sobre todo cuando está bien diseñado y es de gran calidad. 

El cuidado de los detalles, los acabados y las formas pueden hacer que el posible cliente se sienta atraído por el envase. Tal vez, en un principio, solo por su apariencia. Pero según va entablando una relación con el mismo, la experiencia irá aumentando.

Packaging que gusta nada más verlo

La vista es el primero de los sentidos que debe de estimular un packaging de metal a medida. Tiene que resultar llamativo, resaltar entre el resto de las opciones que se pueden encontrar en una estantería de tienda o supermercado, destacar y convertirse en el protagonista. 

Los colores, las formas, los brillos… todos son detalles pensados para que la vista del cliente se sienta atraída por el envase y que se detenga a mirarlo. Comienza así el proceso de atracción y, si el diseño es lo suficientemente seductor, invitará a la persona a acercarse y dar un segundo paso: sentir el envase en sus manos.

Packaging sensitivo

El momento en el que el cliente coge el producto en su mano es también muy importante. Va a ser exactamente ahí cuando decida si da el siguiente paso y acude a caja a pagarlo o si lo vuelve a dejar en la estantería en la que lo ha visto. 

Al tocar el envase de metal, el cliente debe de sentir que es un envase en el que se han cuidado todos los detalles. Puede ser la frialdad y pulcritud del metal con pulido de espejo. O, tal vez, puede ser el especial tacto del efecto flocado. En cualquiera de los casos, debe de resultar seductor y crear una agradable sensación que haga que surja el deseo de llevarlo a casa.

La vista y el tacto son las experiencias sensoriales más estimuladas en el momento de la venta pero, contrariamente a lo que pueda pensarse, no son las únicas tal y como vamos a ver a continuación.

Imágenes que te hacen anticipar los placeres que ofrece el producto

Las imágenes del producto pueden ayudar a estimular otros sentidos. Una imagen de las galletas o chocolates del interior de un packaging de metal pueden hacer que el cliente anticipe la sensación de estar saboreándolas. Que imagine ya esa experiencia y, por tanto, esté totalmente seducido por el producto y decida adquirirlo. 

En el caso de los perfumes, la sensación de lujo y de glamour del envase también sirve para estimular la imaginación. Cuando se compra un perfume premium, el cliente quiere precisamente, sentir esa sensación de estar usando algo exclusivo y especial. Y, si el envase le transmite eso, tendrá la total seguridad de que el aroma también se lo va a transmitir. 

En la mayoría de puestos de perfumes hay testers que facilitan que el cliente pueda tener la experiencia sensorial de oler el producto a la vez que lo ve y lo siente en sus manos, lo que ayuda a que tenga una visión más completa del artículo. 

Las imágenes y los testers nos permiten ayudar a transmitir esas sensaciones de gusto y de olfato tan importantes en la venta, pero que pueden resultar complicadas de transmitir.

Ese sonido especial al abrir el packaging metálico

La última de esas sensaciones tan especiales se produce una vez que se llega a casa con la compra y se abre el envase metálico. Ese sonido tan característico y especial de la lata al abrirse se convertirá en algo habitual cada vez que usemos el producto o abramos la caja para coger uno de los dulces que contiene. 

Asociaremos el sonido a las sensaciones que vamos a tener más adelante, lo que nos hará comenzar a sentir todo el placer de forma anticipada cada vez que toquemos y abramos el envase metálico. 

Por todas estas razones es tan importante cuidar al máximo el envase de los productos. Cada detalle contribuye a esa experiencia sensorial que hace que el cliente sienta una conexión con el producto y que lo compre no solo una vez, sino más veces, llegando a desarrollar una auténtica fidelidad con la marca.

Y por eso, cada uno de los packagings metálicos que creamos es único y diferente. Está pensado para estimular las sensaciones precisas para el producto que va a contener y se convierte en parte del mismo. 

Aquí radica la importancia de aumentar la experiencia sensorial de tus clientes con un packaging de metal a medida que sea capaz de hacer sentir todo esto y de crear esta conexión especial. Si es lo que buscas, podemos ayudarte a conseguirlo.

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